Podemos y los nacionalistas se alejan del pacto por la educación

23
dic
El Congreso valida el decreto que paralizó las reválidas y recuperó la selectividad con el respaldo de PP, PSOE y Ciudadanos

  Escrito por Ideal

Las reuniones en busca de un pacto nacional por la educación comenzarán en enero con el voto de confianza de PP, PSOE y Ciudadanos y con Podemos y los partidos nacionalistas muy alejados del posible consenso, y en principio fuera del núcleo duro que buscará un acuerdo para cambiar la Lomce y cerrar un pacto hasta ahora inédito en democracia.

El debate vivido hoy en el pleno del Congreso sirvió para convalidar el decreto ley de paralización de las reválidas de ESO y Bachillerato y recuperación de la selectividad, que el 9 de diciembre aprobó el Gobierno tras pactarlo con las comunidades autónomas, pero también para comprobar que nacionalistas y podemistas no ven a día de hoy elemento alguno que les lleve a pensar que pueden pactar una ley educativa con el PP.

El decreto fue validado definitivamente con los 252 votos de PP, PSOE, Ciudadanos, Compromís y Coalición Canaria, cosechó la abstención de Podemos y el 'no' de PNV, Esquerra, la antigua Convergencia y Bildu. El resultado dibujó un panorama y una distribución de fuerzas prácticamente idénticos al de la votación que hace 20 días creó la subcomisión parlamentaria -ratificada hoy por el pleno- que en los próximos seis meses, tras escuchar a expertos, comunidad escolar e instituciones, hará un análisis del sistema educativo español y un informe con las propuestas de mejora que deberían dar lugar a la nueva ley que sustituya a la Lomce.

Todos los portavoces de la oposición solo coincidieron en un punto, que hoy era preciso ratificar un decreto que paraliza las reválidadas por culpa del Gobierno de Mariano Rajoy y del PP, que se empeñó en imponer su ley educativa a todos, oposición y comunidad escolar. Creen que solo ha rectificado cuando ha perdido la mayoría y que se han abierto a la negociación ante la amenaza de que el resto de partidos le impusiese por la vía de hecho la derogación completa de su ley. También coincidieron en que aunque el decreto paraliza las reválidas de forma temporal, hasta que haya un acuerdo educativo, la realidad es que ya son historia.

PSOE y Ciudadanos, lograda la paralización de las reválidas y el compromiso popular de sustitución de la Lomce por otra norma, aceptaron la mano que les tendió el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, quien aseguró que conseguir el pacto es su objetivo para esta legislatura, y se mostraron dispuestos a explorar con convicción el acuerdo.

Podemos, Esquerra, los convergentes y Bildu coincidieron, sin embargo, en que el decreto no es más que un maquillaje de la Lomce, en que no se fían lo más mínimo del PP -porque no se creen su discurso de rectificación-, y en que no ven posibilidad alguna de llegar a acuerdos mientras la ley impulsada por José Ignacio Wert no sea derogada. En el caso de los nacionalistas, su absoluto excepticismo ante la posibilidad de llegar a un acuerdo se basa, además, en que están convencidos que una futura ley pactada por las fuerzas nacionales volvería a invadir las competencias educativas de los gobiernos autonómicos, como creen que pasa con la actual.