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Método Pomodoro: ¿cómo aplicarlo a oposiciones?

Manuel / 17-12-2019

Como hemos comentado en más de una ocasión, no hace falta más que ver los datos del número de personas que se presentan a oposiciones cada año para darnos cuenta de que cada vez es mayor. Y es que, la idea de tener un trabajo fijo para toda la vida con un buen sueldo y buenas vacaciones es algo que atrae a todo el mundo. Sin embargo, el hecho de que cada vez haya más aspirantes a estas plazas de empleo público hace más difícil su consecución.

Es por este motivo, por la elevada competencia que crece en cada convocatoria, por el que cada vez se desarrollan más técnicas de estudio para conseguir aumentar el rendimiento. Una de ellas es el método Pomodoro, una técnica con la que cada vez más postulantes obtienen éxito en su preparación y consiguen ser más productivos.

¿Qué es el método Pomodoro?

La Técnica Pomodoro es un método que tiene como objetivo mejorar la administración del tiempo que se dedica a una actividad concreta. Fue desarrollado por Francesco Cirillo a finales de los ochenta y consistía en la utilización de un temporizador para dividir el tiempo en intervalos. A estos periodos de tiempo se les llama pomodoros y son de 25 minutos de actividad, a los cuales le siguen cinco minutos de descanso. Cada cuatro intervalos, la pausa para descansar será más larga.

¿Cómo aplicarlo a las oposiciones?

La Técnica Pomodoro podemos aplicarla a casi cualquier ámbito de nuestra vida. Sin embargo, nos vamos a centrar en su utilización para estudiar oposiciones. Para ello, lo primero que debemos hacer es seguir al pie de la letra una serie de pasos con los que conseguiremos ser más productivos:

  1. Hacer una lista de tareas pendientes. Es conveniente que la hagamos por orden de relevancia, lo que nos facilitará todo posteriormente.

  2. Elegimos una tarea con la que empezar. En este sentido siempre es mejor empezar por una tarea que no sea demasiado complicada ya que, al ser la primera, nos costará más.

  3. Empiezas a trabajar o prepararte el tema elegido en periodos de 25 minutos, los llamados Pomodoros. En ellos la concentración debe ser máxima.

  4. Pasados los primeros 25 minutos toca tiempo de descanso. 5 minutos, para ser más concretos. En ellos puedes aprovechar para salir del sitio en el que estudias, estirar las piernas, comer o beber algo ligero… Cuando hayas acumulado cuatro Pomodoros aumenta el tiempo de descanso hasta los 15 ó 20 minutos.

  5. Cuando finalices la primera actividad de tu lista puedes proceder a eliminarla de la lista y pasar a la siguiente actividad que tengas programada para el día.

Beneficios de aplicar el método Pomodoro

Se trata de un método bastante positivo para estudiar que puede ofrecer grandes beneficios. A continuación repasamos sus beneficios más positivos orientado a las oposiciones:

  • No se requiere aprendizaje previo para trabajar con esta técnica.

  • Reduce la sensación de ansiedad ante una gran carga de trabajo.

  • Hace que los periodos largos de estudio sean más llevaderos y menos monótonos.

  • Permite aligerar la carga de trabajo en días en los que tengamos mucho por hacer.

  • Cuando terminamos un Pomodoro conseguimos una gran satisfacción.

Aunque también es cierto que no todo es positivo. Se trata de una técnica menos eficaz para temas complejos o complicados, ya que los periodos de 25 minutos no serán suficientes. Además, no siempre se podrán dividir las actividades a realizar en Pomodoros, lo que echará por tierra todo el método. Sin embargo, si conseguimos adaptarlo a nuestra preparación podremos conseguir buenos resultados.