Rutina para preparar unas oposiciones. Formacion Ideal.
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Rutina para preparar unas oposiciones

Oposiciones



El tiempo que se invierte en la preparación de unas oposiciones suele ir relacionado con el éxito final

Escrito por: A.L. Publicado: 19 mar

Llevar una buena rutina para preparar unas oposiciones puede suponer la diferencia entre aprobar o no hacerlo. Aquí te damos algunos consejos al respecto.

Opositar

Son muchas las personas que deciden opositar. Con la inestabilidad laboral que hay en muchos sectores, el hecho de poder tener un trabajo casi asegurado de por vida supone para muchos un aliciente. Por eso, cada vez es más común que haya quienes decidan dar el salto a opositar. Un camino que requiere de esfuerzo.

Llevar una rutina

Como en casi todo en esta vida, la rutina es importante. El libre albedrío no sirve de mucho si estamos hablando de preparar unas oposiciones. Este tipo de estudios requieren de tiempo de esfuerzo y dedicación y si se llevan a cabo con cierto orden será mucho más sencillo atajar aquello que se propone el estudiante. Por lo que una rutina es clave para tener éxito, aunque no es lo único importante.

Elaborar un horario

Ya sea por escrito, en el móvil o incluso mentalmente, es bueno llevar a cabo un horario que pueda determinar cuánto tiempo vamos a dedicar al estudio diario. Si tenemos previsto que unas horas sean siempre las que utilicemos para estudiar, podremos obligarnos a llevarlas a cabo tras convertirlas en rutina.

Elaborar un cronograma

Después de tener el horario más o menos fijo, lo que necesitan los opositores es tener un cronograma. En él pueden fijarse las metas y objetivos a lograr dependiendo de la semana o día de estudio en la que se encuentre el opositor. Así resultará más cómodo poder organizarse para ir avanzando en un temario que no suele ser ni mucho menos ligero.

Darse tiempos de descanso

El descanso a la hora de estudiar también es fundamental. Estar continuamente forzándonos a aprender o a fijar la atención en algo puede resultar contraproducente si no se descansa. Sirve de poco estar leyendo o memorizando si estamos cansados. Por eso es importante asumir que hay que descansar tanto durante la jornada de estudio como dedicando un día completo o dos (dependiendo de la capacidad de cada uno) a nuestro tiempo libre.

Subrayar y hacer esquemas

Mientras se estudia el temario, el opositor debe apuntar aquellas dudas que tenga, subrayar los conceptos que considere importantes o aquellos que crea que debe repasar. Una vez hecho esto, siempre es interesante hacer posteriormente algún esquema que sirva para fijar conceptos de lo leído para comprobar si se está aprendiendo o si hay que incidir en algo más.

Acudir a clase o preguntar dudas

Si el opositor se está preparando las pruebas de manera independiente, probablemente tenga más problemas a la hora de lograr su objetivo de aprobar. Contar con la ayuda de profesorado y expertos en la materia nunca será una mala decisión y cabe preguntarse si la falta de tiempo para ir a clase puede suponer un problema real para dedicárselo al estudio. Las oposiciones requieren de mucho tiempo personal y no suelen ser compatibles con otras actividades estudiantiles o laborales.

Por lo tanto, si no se acude a clase o si sí se hace, lo que hay que hacer es preguntar dudas. Siempre que el alumno no entienda algo, debe cuestionar a otra persona sobre el tema. Un hecho que se solventa también haciendo prácticas y exámenes de prueba. De este modo el opositor puede ver mucho mejor dónde está fallando.