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¿Cómo hacer más efectivas las sesiones de estudio?

Alberto Flores

Estudiar es una tarea complicada que a prácticamente nadie le gusta realizar. Horas y horas frente a los apuntes y resúmenes para poder estar preparado para los exámenes. Sin embargo, existen técnicas de estudio que harán que estudiar te resulte mucho más fácil.

Cuando hablamos de estudiar, lo más probable es que lo primero que te venga a la mente sean grandes temarios e interminables horas hincando codos frente a ellos. Estudiar es una actividad pesada, lo sabemos. Pero si no se encara de la manera apropiada, lo que inicialmente era una misión poco agradable, se puede transformar rápidamente en una sesión de larga duración en la que no conseguimos ser todo lo efectivos que deberíamos para aprovechar nuestro tiempo.

Y para que esto no nos suceda, debemos ser capaces de aplicar diferentes técnicas de estudio que nos permitan aumentar nuestra efectividad. Por este motivo, hemos recopilado una serie de consejos sobre cómo estudiar para que tus resultados aumenten sin necesidad de que tengas que dedicar más tiempo a aprender el temario.

5 técnicas de estudio para aumentar la efectividad

Organización

La primera técnica de la que vamos a hablar no tiene que ver con el estudio propiamente dicho, sino con la planificación del mismo. Como en prácticamente todos los ámbitos de la vida, para conseguir una gran efectividad es necesario contar con una buena organización. Establecer un calendario de estudio con objetivos diarios, semanales y mensuales. De este modo evitarás los atracones de apuntes y tendrás todo bajo control. Además, también es positivo establecer un horario de estudio.

Material propio

Aunque contemos con el temario ya preparado, una técnica de estudio muy efectiva consiste en crear nuestro propio material de trabajo. En este sentido, prueba a realizar tus propios apuntes y establece los apartados más importantes como nombres propios o fechas. Una vez tengas tus apuntes, puedes proceder a realizar resúmenes y esquemas, lo que te ayudará para repasar y te hará todo más fácil.

Fichas

Es posible que estés familiarizado con la realización de resúmenes y esquemas, lo que te ayudará a elaborar tu propio material de estudio. Pero también puedes ir un paso más lejos y realizar, además, fichas para el estudio. En ellas puedes apuntar datos concretos, fechas, vocabulario, definiciones… Esto facilitará en gran medida el proceso de memorización y hará que la información quede más clara en nuestro cerebro.

Técnicas de subrayado

Utilizar el subrayado es uno de los métodos de estudio más recurrentes desde hace décadas. Sin embargo, aunque puedas pensar que solo consiste en resaltar las partes más importantes, puede ser mucho más útil de lo que piensas. Aquí entran en juego los colores: selecciona uno para cada tipo de información. Por ejemplo, el rojo para definiciones, el amarillo para fechas, el azul para nombres importantes… De este modo podrás organizar todos los datos importantes.

Enseñar lo aprendido

La última técnica de la que vamos a hablar hoy tiene que ver con exteriorizar nuestros conocimientos adquiridos. No importa que estemos solos o que lo hagamos con otra persona. Prepárate e intenta ofrecer una clase con todo lo que has estudiado y sin utilizar tus apuntes para ello. De este modo podrás comprobar tu control sobre el temario y tus principales puntos fuertes y debilidades para saber en qué debes prestar más esfuerzo.